Etapas del discernimiento vocacional
® Pbro. Pablo A. Villafranca M.
Tercera Etapa
Etapa de Discernimiento
Tomás de Kempis, autor de la Imitación de Cristo, exhortaba
a tener prudencia en las acciones con las siguientes palabras: "No
se debe dar crédito a cualquier palabra ni a cualquier espíritu;
mas con prudencia y espacio se deben, según Dios, examinar las
cosas. [...] La buena vida hace al hombre sabio, según Dios,
y experimentado en muchas cosas. Cuanto alguno fuere más humilde
en sí y más sujeto a Dios, tanto será más
sabio y sosegado en todo."
A veces no sabemos que rumbo tomar ni por cual decisión optar;
es en estos momentos donde necesitamos sabiduría, prudencia y
discernimiento para no equivocarnos, ni herirnos ni herir a las personas
que están a nuestro alrededor, lo peor que nos puede pasar en
la vida es "pasar" por ella y que ella nos pase a nosotros,
o simplemente querer pasarla bien. ¿Por qué lo peor? Porque
Dios nos ha dado una vida para construirla y al igual que Jesús,
no nos la ha dado para pasarla bien sino para pasar haciendo el bien.
Discernir significa medir fuerzas, capacidades, valorarse y arriesgarse.
El Papa Juan Pablo II nos hacía un reto que no podemos olvidar:
"Jóvenes, cuando elijáis vuestro futuro, no lo elijáis
sólo para vosotros mismos." Una vez que hemos descubierto
que no estamos de-más en le mundo y que hemos avanzado por la
vida buscando respuestas, debemos detenernos y discernir, para esto
se hace necesario intensificar el dialogo con Dios y con los otros;
en esta etapa se hace urgente y necesario preguntarse muy en serio,
¿que quiero? ¿puedo conseguirlo? ¿por cuanto tiempo?¿con
qué auxilios? Y lo más importante ¿Eso es lo que
Dios quiere y me pide? ¿Puedo darlo? ¿Quiero darlo? ¿Me
hará feliz? Si hay algo que caracteriza a esta etapa es que nunca
como en ella, el destino está en tus manos.
El destino
"Cuentan que había un hombre muy sabio y anciano en la cumbre
de un "monte". La gente de la aldea al corregir a sus hijos
siempre les decían: no griten, porque el anciano sabio que mora
en lo alto del monte dice que: ¡Quién grita pierde la razón
y ofusca el corazón!. No peleen, porque el anciano enseña:
¡Quién emplea la fuerza oculta su vulnerabilidad, al no
ser fuerte como hombre, libera un monstruoso animal que lleva dentro
de sí! No falten a sus mayores, ya que el sabio de la montaña
instruye: ¡Quién ignora las canas, ignora el futuro y quien
no respeta el mañana, irrespetara el ahora! Todos los minutos,
a cada acción de los jóvenes y niños rebeldes,
le sucedía una enseñanza de los padres, de lo que decía
el anciano sabio que moraba el monte. Como era de esperarse, ellos estaban
artos de tanta enseñanza, y un día, dos de ellos se decidieron
poner fin a la fama de sabio del viejo del monte. Salieron con esa intención
muy temprano y buscaban la manera de consumar su plan. De pronto dos
pajarillos que ensayaban sus débiles alitas cayeron ante ellos
de la copa de un álamo. El mayor de los dos jóvenes exclamó:
¡Ya lo tengo! ¿Qué cosa? Preguntó el otro.
La manera de acabar con la fama de sabio del viejito.
- Esto es lo que haremos: nos acercaremos a él con las manos
ocultas y le preguntaremos: Anciano sabio: ¿A qué hemos
venido? Si nos dice algo parecido como: a preguntar algo, creo..., le
diremos: sí. Dinos: a parte de las preguntas ¿traemos
algo más? Si nos dice que llevamos los pajaritos, porque tal
vez nos vio y no nos dimos cuenta, le diremos ¿Y como están
esos pajaritos?
- Si nos dice que están vivos, los apretamos y sofocamos y se
los enseñamos muertos.
- Si nos dice que están muertos, abrimos las manos y los dejamos
volar. Y se acabó su fama y la necedad de nuestros padres, y
ya.
Así subían el monte cuando llegaron donde el sabio y le
dijeron:
- Dinos sabio ¿A qué hemos venido?
El anciano con sus ojos cerrados, les respondió:
- Supongo que han venido a buscar respuestas.
- Mas o menos, dijeron los jóvenes. ¿Sabes si traemos
algo más?
- Si, respondió el anciano suspirando profundamente.
- ¿Dinos que traemos?
- Traen sus vidas y unos pajaritos en sus manos.
- Palideciendo, los dos jóvenes replican: ¿Dinos como
están esos pajaritos?
- Ya se los he dicho, pero no supieron escuchar. Abriendo los ojos y
clavándolos en los de los jóvenes les dijo: Traen sus
vidas y unos pajaritos entre sus manos. Esos pajaritos representan su
juventud y sus vidas, ellas están como ellos: en sus manos. Si
los quieren vivos, vivirán, si los quieren muertos, morirán".
-
¿Sabes lo que quieres y como lo quieres?
DEFINICIÓN:
En esta etapa, la Pastoral Vocacional Arquidiocesana estimula el crecimiento
de las inquietudes vocacionales de quienes perseveran en los encuentros,
y de aquellos que crecen en sus parroquias a través de sus compromisos
apostólicos, grupales y parroquiales; dando prioridad al crecimiento
espiritual fundado en una fe sólida, que crece y madura en la
frecuencia sacramental, la oración y el apostolado.
OBJETIVO:
Favorecer la creación de bases sólidas que permitan al
joven, profundizar y comprometerse en la búsqueda libre y responsable
de su opción de vida.
DESTINATARIOS:
Jóvenes con el primer semestre de pertenencia a las reflexiones
de orientación vocacional o jóvenes con suficiente grado
de madurez para poder llevar el proceso de esta etapa.
TIEMPO DE DURACION:
Tres meses (tercer trimestre del año).
CONTENIDOS:
"La voz calla porque la mente falla"
1. La fe que creemos.
2. La fe que vivimos (mandamientos)
3. La que celebramos (Los sacramentos y sacramentales)
4. La fe que oramos (la oración)
5. Elementos para diseñar un proyecto de vida.
MEDIOS:
1. Reuniones fuera del grupo vocacional 3 veces, una por mes para profundizar
en las áreas humana, espiritual, intelectual y pastoral.
2. Experiencia vocacional a través de misiones parroquiales que
organice la PJA.
3. Ejercicios espirituales.
Escúchenos todos los sábados de 9:30 a 10:00 AM en Radio
Católica "Siguiendo a Jesús" y de 4:00 a 4:40
en Radio estrella del Mar 104.3 FM en "Tras las huellas de Jesús".
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