
Querido
niño:
¡Que bueno fue verte entrar en la iglesia! Eras todo luz, todo
alegría. Cuando te vi sentado, en profunda oración, te sentí
muy cerca, muy confiado y feliz.
Entraste despacio, silencioso, pero se que, cuando te serenaste, cuando
tu corazón marcho lento y seguro, una profunda paz se apodero de
ti.
Que hermosa tu presencia, que grande mi alegría de verte comulgando.
Que hermoso el momento en que sellaste con tu Amén nuestro pacto
de fe.
El que siempre te espera
Portada
L.R. (WebMaster) radiosm@radioestrelladelmar.com
Copyright © 2002 [Radio Estrella del Mar]. Derechos reservados .
Managua, Nicaragua
|
|