Mi pequeño-gran muchacho:

¿Acaso crees que encerrarte en ti mismo es servirme? Aislado del mundo, sin hablar con los demás, sin cultivar el sentido de fraternidad cristiana, no harás fructificar la herencia que te di.

Entregue a cada uno de mis hijos una misión, y a ti te pido que reces por tus hermanos, que logres tu trascendencia espiritual en cada acto de amor que ejecutes para tus amigos, tus padres, tus compañeros que viven en un mundo deshumanizado. Cuando veas a otros perdidos, desorientados, ponte al servicio de tu comunidad, recuerda que cada uno sostiene a los demás y los demás te sostienen a ti.

El Padre de Todos.

Portada

L.R. (WebMaster) radiosm@radioestrelladelmar.com
Copyright © 2002 [Radio Estrella del Mar]. Derechos reservados .
Managua, Nicaragua