
Amado
hijo:
¿Te han lastimado? ¿Alguien te dijo o hizo algo que no
puedes olvidar?
Seguramente proclamas que ya los perdonasteis, pero ¿olvidasteis
lo que te hicieron? Perdonar es restablecer los lazos que fueron rotos
cuando realmente te han herido; implica nunca más acordarse de
los pecados ni de las inequidades que te han hecho (Hb 8, 12).
Si yo perdono todas tus faltas y no me acuerdo de ellas, ¿Cómo
es que tu no puedes perdonar y olvidar las ofensas ajenas? (Mt 6, 14-15)
Tu Padre eterno